Sam Sunderland y Nasser Al-Attiyah, campeones del Dakar 2022



Tras partir del mar Rojo el pasado 1 de enero, los pilotos y equipos llegaban a Jeddah tras finalizar los 8 000 kilómetros del recorrido. En total, 104 autos, 109 motos, 6 quads y 20 camiones figuran en la clasificación final de la 44ª edición.

Las batallas libradas en las pistas y los desiertos saudíes también marcan el pistoletazo de salida de la temporada 2022 de los campeonatos del mundo de rally raid de la FIA y de la FIM, con la próxima prueba prevista del 5 al 10 de marzo en el Abu Dhabi Desert Challenge (véase el comunicado W2RC).



Autos: Al Attiyah, rey del desierto

La posición de gran favorito resulta envidiable, pero no es necesariamente cómoda. Nasser Al-Attiyah lo sabe muy bien, porque en varias ocasiones le salió el tiro por la culata. Sin embargo, este año el extraordinario dúo que conforma con Mathieu Baumel ha demostrado claramente lo que es capaz de hacer.

El piloto qatarí se colocaba primero en la punta, imponiéndose en las dos especiales (1A y 1B) que conformaban la primera etapa, mientras los Audis padecían duros golpes: un error de navegación nefasto, Sainz y una rueda arrancada al día siguiente, Peterhansel, que tuvo que asumir una penalización importante para seguir adelante en el Dakar.

En este contexto, se perfiló rápidamente un duelo entre Sébastien Loeb y Al-Attiyah, pero el francés quedó distanciado en la etapa 3 al romperse su eje de transmisión, por lo que llegaba a la jornada de descanso con más de 50 minutos de retraso.

Con todo bajo control, Al-Attiyah, apodado “príncipe del desierto” en Sudamérica, se convirtió en rey en busca de su cuarto título en Oriente Medio, para sumar a las victorias conquistadas en 2011, 2015 y 2019. Al menos le consolará a Loeb el hecho de que su BRX Hunter va bien encaminado, aunque no le habrá hecho ni pizca de gracia quedar de nuevo segundo, como le sucediera ya en 2017 contra Peterhansel.

Por su parte, Yazeed Al Rajhi, que se intercaló por momentos en el duelo francoqatarí, deja claro que en tierras saudíes conviene tenerle en cuenta y sube, por primera vez al podio final (tercero a 1h01’13’’).

Detrás del tan codiciado trío a la cabeza, el equipo Prodrive celebra colocar en cuarta posición al Hunter de Orlando Terranova, que obtiene su mejor resultado en la categoría de autos en su 14ª participación. Por su parte, al buggy Mini X-Raid parece costarle plantar cara a la nueva generación de T1+ y Jakub Przygonski pierde dos puestos (6º).

Giniel De Villiers, quinto, se clasifica por 18ª vez en el Top 10, en el que está de nuevo presente Mathieu Serradori y su buggy Century (9º). La convincente prestación de Audi en la prueba se ve reflejada también en el décimo puesto obtenido por el sueco Mattias Ekström.




Motos: Sunderland en el País de las Maravillas

Decir que la categoría motos ha sido la más reñida en este 44º Dakar es un eufemismo. Hay que remontarse a 1994 y el 1’13’’ entre Orioli y Arcarons para encontrar una diferencia de tiempo menor a los 3’27’’ que separan a Sam Sunderland de Pablo Quintanilla al cruzar la meta final en Jeddah. El británico vuelve a saborear la victoria que se le resistía desde 2017.

El británico conseguía poner fin a esta mala racha, permaneciendo inicialmente a la sombra de su impresionante compañero de equipo Daniel Sanders. Pero el hombre de la primera semana, “Chucky”, se dejaba a sí mismo fuera de juego de forma un tanto absurda en una caída de madrugada al salir del vivac de Riyadh.

Sam se convertía entonces en líder provisional, posición que conservó durante cuatro etapas seguidas, sin tener que ganar ninguna especial. Durante ese tiempo otros tres ex ganadores que habían tropezado al inicio de la carrera se fijaron la misma misión: un auténtico remake de 2021 para Price y Brabec, a los que se sumaba este año el vigente campeón, Kevin Benavides.

Solo Matthias Walkner, otro antiguo ganador en activo y Adrien Van Beveren eran capaces de seguirle el ritmo a Sunderland. El piloto oficial de GasGas asestaba un buen golpe al imponerse en la especial ocho. Una ventaja que le permitió gestionar bien a continuación e ir labrando su plan en la etapa 10. 

Sunderland, al igual que Walkner, aminoraron la marcha con el fin de utilizar la liebre azul de la Yamaha de Van Beveren, entonces líder virtual del Dakar. Pablo Quintanilla supo también aprovechar la ocasión para ir a por el segundo puesto, obtenido ya hace dos años.

Las marcas jóvenes como Sherco y Hero también han dado de qué hablar. Instaladas en el Top 5 prácticamente toda la primera semana, Santolino y su Sherco esperaban participar en la pugna de los peces gordos, antes de que empezaran a soplar vientos menos favorables.

Hero y Joaquim Rodrigues tuvieron ocasión de saborear su primera victoria en la etapa 3, para rendir un homenaje especial a Paolo Gonçalves. A orillas del mar Rojo, gana el equipo del mismo color, en vez de Honda. De esta forma GasGas se resarce de la afrenta a KTM y se convierte en la 6ª marca que gana el Dakar.

En la categoría Rally 2 de los pilotos no profesionales, Mason Klein, de 20 años, domina la pugna, seguido de Camille Chapelière y se ofrece incluso un podio de etapa. El francés, 19º mejor tiempo, consigue subir tres puestos frente a su primera participación. Precisamente la 22ª posición es la que ocupa Romain Dumontier, que completa el podio de Rally 2.

En las motos sin asistencia de la categoría Original by Motul, el podio de 2022 casi replica el del año anterior. El lituano Arūnas Gelažninkas conserva su título, el veterano checo Milan Engel ocupa la segunda posición y el francés Benjamin Melot conserva su tercer puesto.



Quads: Giroud, en el nombre del padre

Parece que la carrera ganada por Alexandre Giroud fue de criba, típica del Dakar. El piloto francés avanzaba con clama, mientras veía como otros arriesgaban demasiado y se extinguían igual de rápido que habían brillado. El lituano Kancius, el ruso Maksimov e incluso el vigente campeón Manuel Andújar quedaban fuera de juego debido a la precipitación.

Sin embargo, Pablo Copetti, argentino y estadounidense, parecía haber integrado plenamente el concepto de la carrera y con él libró un duelo el francés la segunda semana, desde la posición ventajosa de líder. De los dos rivales, Copetti fue el primero que claudicó, al perder su posición en la etapa 10 por un motor roto.

En ese momento, en la Cornisa de Jeddah, se le desplegó la alfombra roja a Alexandre Giroud para rendir homenaje a su padre Daniel, primer piloto que finalizó el Dakar en un quad en 1997. Aunque no haya estado completamente solo, Giroud hijo domina la clasificación con 2h21’ de ventaja sobre su compañero de vivac de Drag’On, el español Francisco Moreno.



Prototipos ligeros: doblete dominado por Chaleco

Al cambiar de categoría, después de imponerse en T4 en la edición de 2021, Francisco “Chaleco” López encaraba el desafío de enfrentarse a los OT3-Red Bull que hace un año se adjudicaban la mayoría de las etapas, sin lograr grandes resultados en la general.

Los problemas técnicos se cebaron pronto con el equipo estadounidense, con Cristina Gutiérrez, Guillaume de Mévius y Seth Quintero, dejando vía libre a South Racing y a su sólido pilar chileno a la cabeza.

En la jornada de descanso, López contaba con una ventaja de 25 minutos sobre su joven cómplice Sebastian Eriksson y, sobre todo, de 2 horas 23 minutos sobre la piloto española. Así que Chaleco no tenía motivos para pelear por las victorias de etapa, objetivo que se asumió Quintero.

El joven de 19 años, intratable, alcanzaba la regularidad al máximo nivel, después de quedarse sin opciones al título tras pasar casi toda una noche en la etapa 2. Con 12 victorias en 13 especiales, el show de Quintero es todo un recital.

La comparación con las 11 victorias de especial de Pierre Lartigue (en cualquier categoría de autos) genera un gran debate entre historiadores y estadísticos. Sobre lo que no cabe ninguna dudad es que este chico es un as.




SSV: Jones, la fuerza tranquila

“Lento y seguro se gana la carrera” es probablemente el proverbio que mejor ilustra la prueba en SSV. En las 13 especiales previstas (si se incluye la etapa 1B), los pilotos polacos ganaron la friolera de nueve. Marek Goczał se lleva la palma con seis victorias en su marcador, frente a las dos de su hermano Michel y la de Aron Domżała. Sin embargo, ninguno de los tres aparece en el podio final.

En el ejercicio impuesto por las pruebas de resistencia, resulta necesario hacer gala de regularidad y no “quemar” etapas. Precisamente eso les ha faltado a los representantes polacos, con problemas mecánicos y días malos. Por su parte, Austin Jones se ha mostrado más discreto. En ocasiones el estadounidense ha acariciado la victoria, pero nunca la ha conseguido.

Pese a todo, subió al podio cuando era necesario sacar ventaja a algún rival, como el “rookie” Rodrigo Luppi de Oliveira. El brasileño lideraba la general antes de sufrir problemas mecánicos. Y lo mismo le pasó a Gerard Farrés, compañero de equipo de Jones en South Racing, en la última etapa.

El español iba primero, pero un fallo eléctrico le ha permitido, al final, hacerse con el título a Jones por tan solo dos minutos. Así que Farrés debe contentarse con el segundo puesto delante de un prometedor debutante: Rokas Baciuska. Al igual que Jones, el lituano tampoco hizo mucho ruido antes de imponerse en la etapa 10 y de reincidir dos días después como colofón. La constancia resultó clave para subir al tercer escalón del podio en su estreno en el Dakar.



Camiones: los Kamaz fieles a Kamaz
Resulta habitual que los camioneros rusos asuman sin complejos su estatus de favoritos. Ganadores desde principios del siglo XXI de 18 ediciones con seis pilotos diferentes, Kamaz tan solo dejó escapar cuatro títulos (K. Loprais en 2001, H. Stacey en 2007, G. De Rooy en 2012 y 2016). En Arabia Saudita, este año vuelven a cumplir su misión.

Los pilotos de los cuatro camiones azules ganaron cada uno al menos una etapa en una carrera sin fallos. En la general, el vigente campeón Dmitry Sotnikov defiende su corona y lidera el desfile azul, con 9’58’’ de ventaja sobre su compañero, cuatro veces campeón del Dakar, Eduard Nikolaev (8º podio en 10 participaciones como piloto).

Al igual que sucediera en 2011, Kamaz acapara los cuatro primeros puestos de la general. Les sigue Janus Van Kasteren, que se abre hueco entre los mejores con su quinto puesto,… pero a más de una hora del último Kamaz.


Fuente y fotos: Prensa Dakar
Sam Sunderland y Nasser Al-Attiyah, campeones del Dakar 2022 Sam Sunderland y Nasser Al-Attiyah, campeones del Dakar 2022 Reviewed by Damián Fanelli on 8:20 p. m. Rating: 5

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